Productividad Empresarial

Productividad Empresarial: 8 Pasos Para Potenciar Tu Empresa

Mejorar la productividad empresarial trae espectaculares beneficios para las empresas que buscan gestionar de manera más eficiente sus recursos. 

En diversos artículos ya hemos hablando de la productividad laboral y de la productividad personal. Hoy toca tratar la productividad empresarial.

Post dedicado a todos aquellos gerentes, dirigentes y responsables de empresas que quieren lograr mejores resultados aplicando técnicas de productividad.

Qué es la productividad empresarial

La productividad empresarial la podemos definir como el conjunto de acciones que debe realizar una organización, negocio o empresa para no solo alcanzar el cumplimiento de sus objetivos empresariales sino también el de crear una sinergia que posibilite el crecimiento total de la empresa.

Hay empresas que tienen grandes ganancias, buenos ambientes laborales y un personal dedicado y comprometido. Hay otras empresas que no. 

El objetivo de toda organización debería ser el de crear un ambiente laboral que permitiese el crecimiento total de todos los involucrados. 

Si quieres una empresa que tenga este éxito, debes fijarte en la importancia de una buena productividad empresarial.

Para ello debes prestar atención a los siguientes aspectos:

8 claves de la productividad empresarial

1. Objetivos alineados a las políticas empresariales

Existen varios ejemplos de empresas que prestan poca atención a la relación entre sus políticas empresariales y sus objetivos. 

Es necesario que tu empresa:

  • Tenga definido que es lo que quiere alcanzar
  • En que momento quiere alcanzarlo
  • Cuál es el camino para hacerlo

Si tienes personas a cargo y cumplen con sus tareas debes hacerlos sentir importantes para el desarrollo y cumplimiento de los objetivos. La motivación de cada uno de los empleados es extremadamente importante y esta muy relacionada con los resultados finales de cada período.

2. Todos los empleados son una pieza clave: innovación, capacidades y mejoras

Cada persona es distinta, eso ya lo sabemos. Es por eso que cada uno de nosotros puede aportar algo diferente. 

Cada eslabón de la empresa debe tener la capacidad de poder innovar y mejorar aunque sea un poquito la productividad de la empresa. Los gerentes deben permitir esa capacidad y no restringir las habilidades que pueden aportar los trabajadores. 

Es clave estar abiertos a las sugerencias y asimilar lo que plantean los empleados de la organización. Tal vez existan procesos que ellos puedan mejorar y que puedan acelerar el rendimiento, es por eso que lo ideal sería poder darles ese espacio para debatir los cambios que se quieran hacer para mejor.

Retener el personal calificado es igual de importante que contratar a los mejores empleados para el puesto. Cuanto más baja rotación haya (partiendo de la base de que son empleados que hacen bien su trabajo y que suman al ambiente laboral) mejor.

3. Uso de la tecnología

No es nuevo decir que la tecnología es una parte estelar de las organizaciones, y que, año a año seguirá evolucionando. Existen miles de empresas que hasta el día de hoy no se han adaptado a los cambios tecnológicos, estas empresas lamentablemente, tienen los días contados. La tecnología justamente se potencia año a año con el fin de mejorar la productividad de las personas y de las empresas, para hacer nuestros días más productivos, para poder hacer más en menos tiempo. Dejar de lado este aspecto puede resultar mortal para las empresas.

4. Gestionar el tiempo empresarial

La gestión del tiempo es uno de mis aspectos favoritos. ¿Por qué? 

Porque es una de las cosas que tanto las personas como las empresas descuidan mucho, y por eso es que me encanta darle la importancia que se merece.

Gestionar el tiempo personal, laboral y empresarial de la manera correcta tiene enormes beneficios. El sueño de todos es poder hacer más cosas en el menor tiempo posible.

Deben hacerse revisiones periódicas sobre el uso del tiempo. ¿Que actividades nos están consumiendo mucho tiempo y cómo podemos realizarlas de manera más eficiente? ¿Estamos invirtiendo nuestro recurso “tiempo” de la manera correcta o podríamos cambiar?

Esas son algunas de las preguntas claves.

5. Planificar los días, las semanas y los meses

Las empresas prestan mucha atención a lo que hacen sus competidores y poca atención a las ventajas competitivas que pueden ayudarnos.

Existen muchos rubros y sectores que no planifican ni proyectan hacia el futuro, hacen todo en el momento.

La planificación, sea en el ámbito que sea, es importantísima para la salud laboral de la empresa. Siempre van a ocurrir imprevistos que pueden desviarnos de esa planificación, pero es mejor que exista un rumbo marcado a que no lo haya.

6. Empleadores flexibles y humanos

Se acabaron los tiempos de los jefes explotadores que no tenían consideración por el personal ni por sus situaciones personales.

Las empresas que triunfan en este nuevo mundo son las empresas que tienen gerentes responsables capaces de liderar, pero que además consideran a los empleados como una parte importante de sus vidas, como una “segunda familia”.

Las empresas quieren gente capacitada, los gerentes quieren un equipo de trabajo fluido y responsable, y los empleados quieren sentirse en un ambiente laboral que les va a permitir crecer humana y profesionalmente, por lo tanto habrá más posibilidades de que desarrollen una alta productividad. 

Todo esto se convierte en realidad cuando la gerencia, los que toman decisiones, tienen en cuenta las necesidades de cada uno de los trabajadores y colaboran para su crecimiento.

7. Apoyarse en soluciones innovadoras

Vivimos en tiempos modernos. Las empresas deben apoyarse en soluciones tecnológicas innovadoras que les permiten agilizar sus procesos (workflows de trabajo) y que además incentiven la sinergia entre los participantes de esos grupos de trabajo. Herramientas como Slack, Asana o Trello no solo sirven para establecer prioridades, tareas, actividades y objetivos empresariales. Sirven como medio de comunicación y para unir vínculos entre los empleados y empleadores.

8. Medir y perder el miedo al cambio

Cuando hablamos de medir hablamos de medir rendimientos, resultados y todo lo que sea posible medir con el fin de establecer correcciones que permitan mejorar desempeños empresariales, tanto de los procesos así como también de las personas.

Mientras tanto, cuando hablamos de miedo al cambio hablamos de esa sensación que tienen muchas empresas de que siguiendo por el mismo camino que han recorrido tradicionalmente van a continuar con el éxito que ellos esperan.

Generalmente las empresas familiares son las más proclives a sufrir pánico a cambiar. Por muchas razones siendo una de ellas porque durante años vienen trabajando de la misma manera y obteniendo buenos resultados de esa manera. Esto sucede debido a que las generaciones con más experiencia, muchas veces, no saben como hacer para proceder con el cambio empresarial necesario.

¡Ahora te toca a tí!

¿Tienes en cuenta estos tips sobre productividad empresarial para tu negocio?

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